Debido a una acción físico-química, los suelos arcillosos susceptibles de deformarse se convierten en estables y de alta consistencia. Otro hecho remarcable es el secado de terrenos utilizando óxido, que convierte un terreno en el que es imposible trabajar en uno de practicable.
El hidróxido también se utiliza en las mezclas asfálticas, aumentando su resistencia al envejecimiento, tanto para agentes meteorológicos como los debidos al tráfico. |