 En la incineración de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), se generan compuestos de azufre y otros gases ácidos perjudiciales para el medio ambiente. Mediante la adición de óxido o hidróxido, dependiendo del proceso, se consigue una reducción de estos, permitiendo así que las incineradoras cumplan con las normativas medioambientales. |